Desde que tenemos uso de razón, nos enfrentamos a conflictos. Un mismo conflicto varia por fases, el conflicto desde que nace hasta que termina, si es que termina, pasa por distintas fases, cada una de ella en función del malestar o del malentendido generado.

Durante la vida, pasamos por infinidades momentos de cambio, la niñez, adolescencia, adultos, trabajo,… en cada fase, nos vemos obligados a negociar, y muchas de estas negociaciones ocasionan conflictos, existen entre las partes varios puntos de vista, distintas necesidades, que hacen que para llegar a un acuerdo, se cree el conflicto…

Como gestionar un conflicto:

Debemos tener la capacidad de reconocer el qué a causado el conflicto, que es lo que provoca la reacción inmediata del enfado. Es muy importante tener la habilidad de escuchar atentamente, que nuestro lenguaje verbal vaya en concordancia con el lenguaje corporal. 

Que pautas debemos seguir para resolver un conflicto:

La mejor opción es la de la negociación asertiva, es importante que ambas partes sean capaces de mediante el dialogo y la escucha, llegar a un acuerdo en el que ambos ganen, esto es muy importante, porque si alguna de las parte cede en su totalidad, caerá en el sentimiento de frustración, y rendición, por lo que el conflicto no quedara del todo resuelto.

Una vez llegado al “acuerdo” para resolver el conflicto, todas las partes deben de comprometerse en cumplir con su parte, respetar el acuerdo. Por el contrario el conflicto permanecerá, se enquistará e incluso empeorará.

 

«No podemos resolver problemas, pensando de la misma manera que cuando los creamos (Albert Einstein)»